¿Cómo se decide qué unidad se trabaja primero?
Primero la unidad que tiene el agua activa y después las que están abajo del camino del agua. La unidad de la fuente siempre va antes que las demás.
El orden de trabajo sigue la fuente y el camino del agua. Primero se corta la fuente, después se trabaja la unidad de la fuente y las unidades que tienen agua en ese momento. Luego se miden las unidades de abajo, porque el agua baja por el entramado, y las unidades al lado, si la pared compartida tiene humedad.
Cada unidad se mide por separado y su registro se entrega por separado. Así cada familia sabe qué se midió en su casa y qué se hizo.
¿Qué pasa con el dueño y con los inquilinos?
El dueño del edificio recibe el plan general, y cada inquilino recibe la parte de su unidad. Quien paga o quien responde depende de los contratos y de las pólizas.
El dueño del edificio decide el plan general y firma el acceso a las áreas comunes. Cada inquilino recibe su parte del plan, con la fecha en que se espera que su unidad vuelva a usarse. Esta página no decide quién paga ni quién responde: depende de los contratos de renta, de la causa del daño y de las pólizas.
Lo que sí se entrega es el registro por unidad, con la causa observada, las lecturas y las fotos. Ese registro sirve para cualquier conversación entre el dueño y los inquilinos.
¿Qué se hace con la pared que comparten dos unidades?
Se mide de los dos lados. Si la lectura es alta en ambos, la fuente está en el medio y se busca en la cavidad.
Una pared compartida puede tener agua de una unidad y pasarla a la otra por la cavidad. El técnico mide la pared de los dos lados, en varios puntos, y compara las lecturas. Si la lectura es alta en un lado, el agua vino de ese lado. Si es alta en los dos, la fuente está en el medio, y se busca con una apertura pequeña.
La apertura de una pared compartida se coordina con las dos unidades. Se explica con anticipación, porque cambia el uso de los dos cuartos durante unos días.
¿Qué pasa con las áreas comunes?
El pasillo y la escalera se miden y se secan como una zona más. El dueño del edificio recibe el registro de esas áreas.
Las áreas comunes reciben agua de la unidad de arriba o de la lluvia que entra por el techo. Se miden con el mismo método: extracción, lecturas y secado por zonas. Si el pasillo queda cerrado un día, el dueño del edificio y los inquilinos lo saben por escrito y con la fecha de reapertura.
El registro de las áreas comunes se entrega al dueño del edificio. Cada inquilino puede pedir copia de la parte que afecta a su unidad.